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Un inesperado hallazgo durante las obras de remodelación de la Plaza de la Cooperación permitió recuperar parte de la historia de Rosario que permanecía oculta bajo tierra. Los trabajos permitieron encontrar túneles y cámaras subterráneas que formarían parte del antiguo Mercado Norte, que funcionó durante décadas en ese sector de la ciudad.

Las estructuras aparecieron mientras se realizaban tareas sobre las veredas y cazuelas de la plaza. A partir del descubrimiento, el municipio inició un relevamiento para determinar las características y extensión de los espacios, ya que no existía documentación gráfica precisa sobre la totalidad de los subsuelos.

El subsecretario de Planeamiento, Pablo Florio, explicó que hasta el momento fueron identificadas tres estructuras, aunque no se descarta la existencia de otras. Cada cámara tendría aproximadamente cuatro metros de ancho y entre 25 y 30 metros de largo, y estarían conectadas mediante túneles.

Según los primeros relevamientos, uno de los sótanos se encuentra paralelo al actual pasaje Poeta Fabricio Simeoni, mientras que otros dos se extienden de manera perpendicular hacia el centro de la plaza. De acuerdo con la investigación municipal, estos espacios habrían sido utilizados para distintas actividades vinculadas al funcionamiento del mercado, como depósitos, cámaras o sectores de descarga. Posteriormente, algunos fueron utilizados para depositar escombros provenientes de la demolición del antiguo edificio.

El hallazgo está vinculado directamente con la historia del Mercado Norte, inaugurado a fines del siglo XIX en el sector comprendido entre Mitre, Tucumán y el actual pasaje Poeta Fabricio Simeoni. El establecimiento se convirtió en uno de los principales centros de abastecimiento de Rosario, pero perdió protagonismo con el paso de las décadas y finalmente fue demolido a fines de los años 70. Sobre ese terreno se construyó posteriormente la actual plaza.

Ahora, el municipio busca poner en valor las estructuras y hacerlas visibles sin modificar el funcionamiento habitual del espacio público. La propuesta contempla instalar sectores de piso vidriado sobre algunos de los antiguos subsuelos para que los visitantes puedan observarlos. “En su momento, cuando se construyó la plaza, se tomó la decisión de esconder. Nosotros, en lugar de esconder, queremos mostrar”, explicó Florio.

 

 

Autor: admin