Milei abrazó ministros, tiró besos a la izquierda y les gritó "chorros, corruptos" a los periodistas al salir del Congreso
El presidente siguió desde el palco el informe de gestión de Adorni durante casi dos horas, con altibajos anímicos que escalaron cuando diputados del Frente de Izquierda lo increparon por Gaza.
El presidente Javier Milei fue el centro de atención durante la hora y cuarenta minutos que se extendió el discurso del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la presentación del informe de gestión ante la Cámara de Diputados. Acompañado en todo momento por su hermana Karina Milei y la totalidad de sus ministros en el palco central del primer piso del recinto, el mandatario siguió los acontecimientos con una actitud inicialmente contemplativa que fue mutando según el clima de la sesión.
Sus primeras reacciones fueron mesuradas. Levantó los brazos en agradecimiento cuando los diputados y militantes libertarios lo saludaron con gritos de guerra, y se animó paulatinamente cada vez que Adorni repasaba los logros de cada cartera ministerial, momento en el que se levantaba de su silla para abrazar a los ministros más cercanos —como Luis Caputo y Sandra Pettovello— o aplaudir con energía a los que estaban en los palcos laterales. "Adorni estuvo muy bien y el presidente se llevó la marca", resumió un ministro del Gobierno en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas antes de retirarse del Congreso.
La temperatura subió cuando comenzaron las intervenciones opositoras. Una primera reacción nerviosa se produjo cuando el diputado de Unión por la Patria Aldo Leiva lo encaró desde su banca con la mirada fija en su rostro, mostrándole un cartel en el que le pedía explicaciones por la presunta corrupción de Adorni. Pero el verdadero estallido llegó cuando los diputados del Frente de Izquierda Myriam Bregman y Néstor Pitrola lo increparon a los gritos por la postura del Gobierno frente a la intervención israelí en Gaza. Milei respondió con gesticulaciones exageradas y bronca visible, que luego mutaron en sarcasmo: simuló un corazón con sus manos y arrojó besos imaginarios hacia los legisladores.
Al concluir el mensaje de Adorni, Milei se retiró del Congreso junto a su séquito, pero antes de abandonar el edificio protagonizó un episodio que generó repercusión. Ante la consulta de un periodista sobre por qué sostenía a "un funcionario corrupto", el presidente respondió con improperios: "Chorros, corruptos", les lanzó a los cronistas apostados en la puerta de la sala de prensa gráfica, y agregó: "Los corruptos son ustedes".
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